- Santiago reúne a profesionales, voluntarios y usuarios de la entidad en una celebración presidida por el arzobispo compostelano.
- Mons. Francisco José Prieto reivindica “el arte de cuidarnos” y la atención a los más vulnerables.
- El obispo de Ourense concelebró la eucaristía celebrada este martes en la Catedral.
La Catedral de Santiago acogió este martes 12 de mayo una solemne celebración eucarística organizada por la Fundación San Rosendo, presidida por el arzobispo de Santiago, mons. Francisco José Prieto Fernández, y concelebrada por el obispo de Ourense, mons. Leonardo Lemos Montanet. La misa, celebrada a las 12.00 horas, reunió a profesionales, voluntarios, cuidadores, peregrinos y usuarios vinculados a la entidad social gallega en un ambiente de fe, gratitud y convivencia.
Durante la homilía, el arzobispo destacó el valor de la fraternidad y el cuidado mutuo, tomando como referencia los primeros pasos de las comunidades cristianas narrados en el libro de los Hechos de los Apóstoles. El prelado destacó la importancia del hogar y de la familia como espacios donde “se acoge la vida” y donde crecen “la cercanía, el perdón y el amor”.
En este contexto, dedicó unas palabras especiales a la labor de quienes trabajan en el ámbito asistencial y social. “Tenemos que aprender el arte de cuidarnos”, afirmó, aludiendo al trabajo que se desarrolla en residencias, centros de atención y familias. También recordó la necesidad de “redescubrirnos como familia”, superando prejuicios e ideologías que, dijo, “empequeñecen y empobrecen el corazón”.
La celebración sirvió también para poner en valor la trayectoria de la Fundación San Rosendo, entidad nacida en el ámbito de Cáritas Diocesana de Ourense en 1972 bajo el impulso del sacerdote Benigno Moure. Posteriormente, en 1992, el Obispado de Ourense constituyó oficialmente la fundación con el objetivo de desarrollar funciones de asistencia social en Galicia.
La institución, que toma el nombre del obispo ourensano San Rosendo, centra su actividad en la atención a mayores, niños y personas con discapacidad. En la actualidad, cuenta con 73 centros asistenciales repartidos por las cuatro provincias gallegas, entre ellos residencias de mayores, apartamentos tutelados, centros de discapacidad y rehabilitación, además de una escuela infantil y tres centros de aguas mineromedicinales.
El 89 % de sus instalaciones se encuentran en municipios rurales. La Fundación dispone de 3.919 plazas asistenciales, un presupuesto de 70 millones de euros y genera más de 2.378 empleos directos en Galicia.






