- El arzobispo de Santiago invitó a recorrer los caminos de la vida como peregrinos, lo que implica vivir con amor y entrega, transformando la fe en gestos concretos de solidaridad y esperanza hacia quienes más lo necesitan.
- Invocación por los más vulnerables: Sor Clara Gallego denuncia la “globalización de la pobreza” y pide amparo frente a la desigualdad.
- Procesión por las calles compostelanas: autoridades, fieles y vecinos acompañan la imagen de San Roque.
La ciudad de Santiago de Compostela volvió a cumplir este sábado, 16 de agosto, con una de sus tradiciones más antiguas: la renovación del Voto a San Roque, protector de la ciudad desde 1517, cuando los compostelanos se encomendaron a él para librarse de una epidemia de peste.
Invocación
La jornada festiva comenzó por la mañana con la misa oficiada por el Cabildo Catedralicio en la Capilla de San Roque. A continuación, el consiliario de la Cofradía, D. Ricardo Vázquez, recién nombrado Cofrade de Honor, presidió la eucaristía. En la misma celebración, Sor Clara Gallego Marcos, directora de la Cocina Económica de Santiago, pronunció la tradicional invocación a San Roque, centrada en la defensa de los más vulnerables y en la denuncia de la desigualdad global.
Gallego advirtió que “estamos viviendo la globalización de la pobreza” y pidió protección para quienes sufren migraciones forzadas, enfermedades mentales, toxicomanías, falta de vivienda o soledad no deseada. También tuvo palabras de reconocimiento para el trabajo de la Cocina Económica, que presta servicio los 365 días del año gracias a un equipo de trabajadores y voluntarios que, en sus palabras, “ponen una gotita de esperanza en este mundo globalizado, donde la desigualdad se convierte en exclusión”.

Por la tarde, la misa solemne fue presidida por el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto Fernández, que centró su homilía en el ejemplo vital de San Roque y en una llamada profunda al compromiso cristiano, al reconocimiento del prójimo y a la vivencia auténtica del Evangelio.
Un santo que recorrió los caminos del dolor
El arzobispo recordó que “San Roque, en épocas de peste, entregó su vida”, destacando que su existencia constituye “un testimonio de martirio”. Señaló que la figura del joven santo, quien “recorrió los caminos de los más necesitados”, se ha transformado en una metáfora de las rutas que hoy, como sociedad, estamos llamados a seguir: senderos de encuentro, compasión y solidaridad.
El prelado insistió en que “vivir el Evangelio, acredita en cada uno de nosotros la llamada fundamental: ser santos”. Y añadió que no se trata de gestos heroicos ni de acumular méritos, sino de responder con autenticidad al don recibido, de hacer de la vida una Eucaristía continua, “pan partido y repartido” para los demás.
Las pestes de hoy: indiferencia, egoísmo y violencia
El arzobispo conectó la figura de San Roque con las “pestes” que hoy aquejan a la sociedad: no sólo las enfermedades físicas, sino también las morales. “Indiferencia, olvido del hermano, egoísmo, enfrentamiento, violencia, rechazo de la vida”, enumeró, llamando a los fieles a despejar esas sombras con gestos concretos de amor y reconciliación.
También se hizo eco de la tragedia de los incendios que han golpeado a tantas familias en los últimos días. “Una verdadera peste”, dijo, que nos interpela y nos llama a cuidar la creación como expresión de una fe comprometida. “Hay víctimas, hay quien ha perdido la vida, hay quien ha perdido su casa, hay quien está dando la vida para que el fuego no consuma”, recordó con firmeza.
La Eucaristía como compromiso de vida
El arzobispo cerró su mensaje con una invitación a vivir la Eucaristía como acción de gracias y compromiso: “Cristo, pan de vida, nos envía a ser vida para el mundo”.
Con la mirada puesta en María, celebrada recientemente en la Asunción, el prelado concluyó con esperanza: “Que en María, también podamos vivir esa bendición y esa dicha de creer y confiar”.
Procesión
Al término de la eucaristía, la imagen de San Roque recorrió en procesión las calles compostelanas. Este año, el estandarte fue portado por el periodista y exdirector de la TVG, Anxo Quintanilla, acompañado por su colega Xosé María Fernández Pazos, director del grupo Código Cero.
La Antigua e Ilustre Cofradía de San Roque, organizadora de los actos, mantiene así viva una tradición de más de cinco siglos, que sigue reuniendo a autoridades, fieles y vecinos en torno a la figura de un santo que, en palabras del arzobispo, “supo verter el tesoro de la gracia que sanó, que curó, que acompañó” y que continúa inspirando a la comunidad compostelana a vivir la fe con compromiso cotidiano.







