- La imagen fue llevada desde la Catedral hasta la iglesia de la Merced en una procesión acompañada por fieles
Las procesiones de la Semana Santa compostelana llegaron a su final este domingo 12 de abril con el traslado del Santísimo Cristo de la Paciencia desde la Catedral de Santiago hasta su sede en la iglesia de la Merced de Conxo. La procesión estuvo acompañada por la banda de tambores de la cofradía, la Agrupación de Música y Baile Tradicional de Conxo y numerosos fieles y cofrades.
Una vez finalizado el traslado, tuvo lugar la celebración de la misa en honor al Cristo de la Paciencia, coincidiendo con el Domingo de la Divina Misericordia. La eucaristía fue presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández.

Durante su homilía, el arzobispo centró su mensaje en el saludo del Cristo resucitado, subrayando su vigencia en un contexto actual marcado por la incertidumbre, el miedo y las tensiones sociales. Recordó que, al igual que los discípulos que permanecían “encerrados por miedo”, también hoy muchas personas atraviesan momentos de desconcierto en los que necesitan acoger ese mensaje de paz “de manera profunda e intensa”.
Monseñor Prieto invitó asimismo a contemplar el Cristo de la Paciencia no solo como imagen del sufrimiento, sino como signo de vida y resurrección. “No vemos solamente al que está en la cruz, vemos al que vive y ha resucitado”, afirmó, destacando que la fe cristiana se sostiene en esa esperanza pascual.
En este sentido, evocó la figura del apóstol Tomás y su duda, recordando que “bienaventurados los que creen sin haber visto”, en una llamada a confiar incluso en medio de las dificultades.






