Lejos de su tierra, pero siempre unidos a ella, varios sacerdotes venezolanos que ejercen su ministerio en la Archidiócesis de Santiago de Compostela comparten cómo han vivido desde Galicia los recientes terremotos que han afectado a Venezuela. Sus testimonios reflejan la fuerza de la fe, el vínculo con sus raíces y la esperanza que desean transmitir a quienes sufren esta tragedia.
Juan Orlando Crespo González | Arciprestazgo del EUME
¿Cómo has vivido desde España las noticias de los terremotos que han afectado a Venezuela?
Como todos los acontecimientos que le han sucedido desde hace más de 20 años, con tristeza e impotencia, pero con Fe y Esperanza que algo bueno ha de salir de todo esto.
¿Has podido contactar con familiares, amigos o comunidades de las zonas afectadas? ¿Cómo están viviendo ellos esta situación?
Poco a poco uno se va comunicando con familiares y seres queridos, además por mi padre o mi hermano y familia que viven acá también, nos vamos enterando de todo con detalle. Muchísimas personas que están allá o en otros países, van contactando con nosotros y nos van contando y poniendo al día, ya que la diáspora venezolana es cada día mayor y es muy consciente de su gran capacidad para afrontar y ayudar en todo lo que puede.
Como sacerdote venezolano, ¿qué mensaje de esperanza trasladarías a quienes están sufriendo las consecuencias de estos terremotos?
No es nada fácil, soy de los que creen en la importancia del silencio y poner todo en manos de Dios y dejarle ser Dios, a mi me toca orar y encomendar a tantas personas que lo necesitan, en especial en estos momentos tan difíciles y dolorosos que no son nada fáciles, en especial con la situación de incertidumbre que vive Venezuela y por qué no el mundo entero hoy día.
Con tus raíces venezolanas, ¿Qué significa ejercer tu ministerio sacerdotal en la Archidiócesis de Santiago de Compostela?
Yo nací allá pero mi sacerdocio comenzó acá, ya que yo fui ordenado en esta Diócesis, trato por tanto de ser uno más aquí, pero sin olvidar nunca el país que me vio nacer y crecer.






