Fernando Barros, ecónomo diocesano, invita a todos a implicarse activamente en el sostenimiento de la Iglesia

  • Señala que el portal www.donoamiiglesia.es constituye un instrumento eficaz y sencillo de utilizar para hacer donaciones

El ecónomo diocesano, Fernando Barros Fornos, invitó este pasado viernes en COPE a los diocesanos a implicarse activamente en el sostenimiento de la Iglesia en Santiago de Compostela en estos difíciles momentos provocados por la alerta sanitaria del Covid 19, a fin de poder atender todas las necesidades sociales y pastorales provocadas por la pandemia, ya que muchas personas han perdido su trabajo y sus ingresos habituales. Fernando Barros apeló a la solidaridad y generosidad de todos, recordando que la Iglesia en España ha puesto en marcha un instrumento eficaz y efectivo para hacer donaciones: se trata del portal: www.donoamiiglesia.es

Según indicó Fernando Barros, esta herramienta está siendo muy utilizada en toda la Iglesia española por su sencillez ya que en dicho portal se pueden hacer desde casa donaciones a la parroquia de cada uno, a la Diócesis correspondiente o a la Conferencia Episcopal Española (CEE). Barros también animó en su intervención en el programa de COPE Santiago “El espejo diocesano” a contribuir de una manera estable mediante suscripciones, un método que permitiría tener una más realista previsión de ingresos. El ecónomo diocesano adelantó, además, que en el mes de julio el Consejo de Asuntos Económicos se verá obligado a revisar los presupuestos iniciales de la Archidiócesis para este ejercicio.

En la misma línea, se había manifestado hace unas semanas el arzobispo compostelano, monseñor Julián Barrio, explicando que “el cauce de esa posible aportación podría ser a través de la parroquia o de la Administración diocesana en nº de cuenta: ES25 2080  5155 9730 4006 2341 de ABANCA, o en el portal www.donoamiiglesia.es tratando de aliviar las consecuencias generadas por la pandemia”. “Esta es mi propuesta y petición que dejo a vuestra generosa consideración”, había dicho.

Documentación:

 Nuestra Iglesia Diocesana dedica 6,9 millones de euros  a actividades asistenciales y pastorales

Un total de 23,8 millones de euros es el presupuesto con el que contó en 2019  la Iglesia Diocesana de Santiago de Compostela. El presupuesto preveía 7 millones de euros de ingresos por aportaciones de los fieles y 6,2 millones por la asignación tributaria (marcar la X en la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta). En cuanto a los gastos, a actividades asistenciales y pastorales se dedicaban un total de 6,9 millones de euros. Se incluyen en este apartado la acción pastoral, la catequesis, la liturgia, la actuación social y caritativa, las aportaciones para las misiones o para Manos Unidas, Cáritas o el Seminario, así como las Cocinas Económicas.

La retribución del clero y del personal seglar alcanzaba una cifra de 6,8 millones. Había además 5,6 millones de euros dedicados a conservación de edificios y gastos de funcionamiento. En los gastos extraordinarios destacan los 3,8 millones de euros para programas de rehabilitación. La necesidad de financiación era de 2,7 millones.

De acuerdo con los datos de la Memoria de Actividades, una de las novedades exigidas por la Ley de Transparencia, los presupuestos diocesanos dan cobertura en el plano celebrativo a la realización en las parroquias de 6.324 bautizos, 6.055 primeras comuniones, 3.647 confirmaciones y 1.349 matrimonios. Las cuentas diocesanas permiten además cubrir la asistencia a 160.488 personas en los 381 centros sociales de que dispone la Archidiócesis.

Las mismas cifras garantizan la actividad educativa de 142 centros católicos con un total de 23. 970 alumnos. Hay que recordar, igualmente, que la actividad pastoral que se desarrolla a lo largo del año cuenta con 456 sacerdotes en 1.070 parroquias, unos 3.200 catequistas, 810 religiosos y religiosas y 4 diáconos permanentes. Fernando Barros, el ecónomo diocesano, había dicho al presentar los datos que, a pesar de la minoración de las aportaciones de los fieles, debida a la disminución de su capacidad de gasto tanto por los efectos de la crisis como a la edad avanzada de muchos fieles, la Iglesia seguirá manteniendo sus compromisos asistenciales, sociales y pastorales. “Es una prioridad”, indicó. Cada mes de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada dedicada no sólo a permitir la contribución económica de los fieles con sus aportaciones en las colectas, sino la reflexión sobre la implicación de todos en el servicio que presta la Iglesia a la sociedad.

la Financiación de la Iglesia en España

La Iglesia en España cuenta para su sostenimiento con varias fuentes de financiación para sostener sus actividades.

Las principales son: las aportaciones directas que realizan los fieles (donativos, suscripciones y otros), la colaboración de las administraciones públicas (en virtud del artículo 16 de la Constitución Española), la gestión de sus propios recursos (patrimonio, prestación de servicios, etc.)

Una de estas vías de colaboración de las administraciones públicas es la Asignación tributaria. Se trata del mecanismo a través del cual los contribuyentes que realizan la declaración del IRPF pueden destinar un porcentaje del 0,7 % de su cuota íntegra a favor de la Iglesia católica. Esta asignación no supone para el contribuyente tener que pagar más ni que le devuelvan menos y es totalmente compatible e independiente de la asignación para otros fines de interés social.

La Iglesia en un ejercicio de transparencia, cada año informa de cuál ha sido la cantidad que se ha recibido en concepto de Asignación tributaria de los contribuyentes, y de cuál ha sido el destino de esta cantidad. Una vez repartida esta cantidad, principalmente a las diócesis, ésta entra a formar parte de su economía diocesana. Toda esta información se refleja cada año en la Memoria anual de actividades de la CEE.

Según los últimos datos disponibles, cerca de 9 millones de personas marcan la X a favor de la Iglesia católica en nuestro país, aproximadamente 900.000 más que las que lo hacían en el año 2006. Un gesto que la Iglesia agradece, y anima a seguir haciéndolo, para poder continuar con toda esta labor que realiza en favor de toda la sociedad.

Xtantos

La campaña Xtantos va unida a la modificación en el sistema de Asignación Tributaria que se firmó en diciembre de 2006. Desde ese momento la Iglesia no tiene ninguna asignación en los Presupuestos Generales del Estado.

El programa Xtantos comenzó en 2007 dando a conocer a la sociedad española la modificación en el Sistema de Asignación Tributaria que se había firmado en diciembre de 2006 entre el Estado Español y la Santa Sede.

Desde entonces, cada año la Campaña Xtantos procura tres cosas:

  • Nos anima a marcar la casilla de la Iglesia.
  • Nos informa del sistema de asignación tributaria. Por ejemplo nos recuerda que se puede marcar la casilla de la Iglesia, la de Otros Fines de Interés Social, las dos al mismo tiempo o ninguna de ella.
  • Nos informa de la inmensa labor de la Iglesia que contribuye a crear una sociedad mejor.

El dinero que recibe, y que dedica a desarrollar toda su labor, tiene distintos orígenes: las aportaciones directas de los fieles, ya sea por medio de colectas o de donativos y suscripciones; de herencias y legados y, también, de la asignación tributaria. La cantidad que se recibe del porcentaje de los impuestos de los contribuyentes que así lo dicen se reparte solidariamente desde el Fondo Común Interdiocesano.

«La financiación de la Iglesia católica en España se consigue gracias al Fondo Común Interdiocesano que es, como su propio nombre indica, un fondo común desde el que se reparte solidariamente el dinero de la casilla de la Iglesia en la Declaración de la Renta. Este dinero distribuido solidariamente entre todas las diócesis españolas de forma que las que menos posibilidades más reciben proporcionalmente, supone de media el 24% de la financiación básica de las diócesis españolas, aunque depende del tamaño de cada diócesis llegando a suponer hasta el 75% de los recursos de las diócesis más pequeñas. Este fondo se obtiene de dos fuentes principales: las aportaciones directas de los fieles y la Asignación Tributaria.

Las aportaciones directas y voluntarias de los fieles se obtienen por diferentes cauces como colectas, donativos, legados, herencias. Con todo, es la suscripción periódica (mensual, trimestral, semestral o anual) la que se constituye como el modelo más deseable de sostenimiento de la Iglesia, ya que gracias a esta periodicidad en la financiación se puede administrar el presupuesto de forma más eficaz para ir afrontando los distintos problemas que día a día van surgiendo en las distintas diócesis de nuestro país. Las aportaciones directas y voluntarias de los fieles son la principal fuente de financiación de las diócesis y suponen más de un tercio de los recursos disponibles. En el año 2017 llegaron al 35% del total de los recursos.

Asignación tributaria

En cuanto a la asignación tributaria, podemos decir que, desde que se estableció el nuevo sistema de Asignación Tributaria en 2007, ha venido aumentando el porcentaje de contribuyentes que marcan la casilla de la Iglesia y que reconocen su labor.

Por su parte, el patrimonio eclesiástico supone una fuente de riqueza y valor para toda la sociedad española. Más de 40.000 entidades católicas gestionan dicho patrimonio autónomamente. No obstante, el indiscutible valor de dicho patrimonio obliga a su continua conservación y rehabilitación, lo que también supone importantes gastos. Este hecho se aprecia en un reciente estudio en el que se muestra que el gasto en conservación de edificios y construcción de nuevos templos que han supuesto un 28% del presupuesto anual de las diócesis españolas en 2017.

La Iglesia también presenta otras fuentes de financiación entre las que se encuentran subvenciones otorgadas en convocatorias públicas o algunas actividades económicas, que vienen a complementar en un 18% el presupuesto que la diócesis destina a fines muy variados y amplios.

En 2017 casi un cuarto de los gastos del conjunto de las diócesis españolas fueron gastos pastorales y asistenciales. Los gastos de conservación de edificios y gastos de funcionamiento han supuesto para las diócesis un 28% de su economía.»

Normativa

El acuerdo del 3 de enero de 1979 entre la Santa sede y el Estado español establece el compromiso del Estado de colaborar con el adecuado sostenimiento de la Iglesia católica, estableciendo un sistema de Asignación Tributaria.

Mediante la disposición adicional 18ª de la Ley 42/2006 del 28 de diciembre, de los Presupuestos Generales del Estado para 2007, se establece el nuevo sistema de Asignación Tributaria, vigente desde 2007, por el cual la Iglesia ya no recibe cantidades con cargo a los Presupuestos Generales del Estado para su sostenimiento básico, desapareciendo así lo que se conoce como complemento presupuestario.

De este modo, la Iglesia ya no recibe cantidades con cargo a los presupuestos Generales del Estado para su sostenimiento básico, sino que los ciudadanos que lo deseen pueden decidir que el 0,7% de su contribución se destine a las necesidades de la Iglesia, marcando la X a favor de la Iglesia católica en su declaración de la renta. Este hecho es de una gran importancia puesto que, de este modo, el sostenimiento de la Iglesia depende exclusivamente de las aportaciones de los fieles a través de las distintas formas establecidas para ello (IRPF, donativos, etc.).

Datos de la asignación tributaria registrados a favor de la Iglesia en la Declaración de la Renta de 2019

⇒ Aumentan en 27.000 las declaraciones de la Renta en favor de la Iglesia católica.

⇒ 7.191.387 personas marcaron la X en la Declaración de la Renta, lo que supone, contando las declaraciones conjuntas, 8,5 millones de contribuyentes.

⇒ El número total de declaraciones a favor de la Iglesia ha aumentado en 26.885 las declaraciones de años anteriores.

⇒ La recaudación de la Iglesia por el IRPF alcanza su máximo histórico, 284 millones de euros, con un incremento de 16,6 millones.

⇒ El 32,32% de las declaraciones marcan la casilla de la Iglesia y, de media, cada contribuyente que marca la X aporta 35 € a la Iglesia sin que pague más ni le devuelvan menos.

El número de declaraciones a favor de la Iglesia ha sido de 7.191.387. Teniendo en cuenta las declaraciones conjuntas, más de 8,5 millones de contribuyentes destinan a la Iglesia el 0,7% de sus impuestos. Esto supone que el porcentaje de asignación asciende al 32,32%.

Durante la campaña de la renta, 26.885 nuevas declaraciones marcaron la X de la Iglesia, lo que expresa el respaldo social y personal a la labor desarrollada por las instituciones religiosas. En general, el que marca la casilla no solo repite año a año, y cada año nuevos contribuyente marcan la casilla de la X por primera vez.

En relación a las cantidades, en la declaración de 2019 la cantidad destinada por los contribuyentes a la Iglesia católica aumenta en 16,6 millones y alcanza los 284,4 millones de euros, un incremento del 6,19% con respecto al año anterior. Es la cifra más alta desde el comienzo del actual sistema de asignación tributaria en 2007.