Resucitó el Señor

La mañana del primer día de la semana nos regala el sepulcro vacío, al Señor resucitado. Es el hecho definitivo de la historia de la salvación. En la Eucaristía de este hermoso Domingo de Resurrección, monseñor Barrio recordó que es sólo Cristo la garantía de la felicidad del hombre. Que en Él radica la esperanza para esta humanidad dolorida y acongojada, atravesada por el odio del terror que, como en Bruselas, provoca inocentes víctimas. El amor de Cristo resucitado es más grande que la muerte.

Este es el día en que actuó el Señor: ¡sea nuestra alegría y nuestro gozo!

Homilía íntegra de monseñor Barrio el Domingo de Resurrección