La Moreniña se hace a la mar arropada por cientos de devotos y decenas de barcos

El sol apretaba con fuerza y cualquier sombra era buena en el Paseo da Ribeira, pero pocos querían apartarse del recorrido. Rianxo volvió a echarse este domingo a la calle para acompañar a la Moreniña en su encuentro con el mar. Cientos de vecinos y visitantes aguardaban el paso de la Virxe de Guadalupe en una jornada completamente veraniega, mientras otros tantos fieles seguían sus pasos desde la capilla hasta el muelle. En la ría también había expectación: bateeiros, pesqueros y embarcaciones de recreo esperaban frente al puerto para sumarse a la tradicional procesión marítima.

La jornada religiosa había comenzado con la misa solemne en la capilla de Guadalupe, presidida por Santiago Agrelo, arzobispo emérito de Tánger, acompañado por el párroco Marcelino Sánchez, y cantada por la Coral Abraira. Después llegó el momento de salir a la calle. Los sones de la Banda de Gaitas Buxaina de Taragoña fueron abriendo paso a una comitiva en la que un grupo de niños lucía el traje tradicional gallego.

Justo delante de la Guadalupe iba otra de las estampas de la mañana. Otros pequeños vestían como los antiguos marineros de Rianxo, de blanco y azul y con la pañoleta de la Guadalupe. Tras ellos avanzaban los estandartes de las cofradías y, ya junto a la imagen, diez marineros la escoltaban sosteniendo sus remos en alto. Así recorrió la Moreniña el Paseo da Ribeira camino del muelle, mientras los cohetes estallaban sobre la localidad y, detrás de la imagen, sonaban los compases de la Agrupación Músico Cultural de Ribadumia.

Cientos de fieles cerraban la comitiva y otros muchos se repartían a ambos lados del recorrido. El calor dejó también su particular imagen de la mañana: había que buscar refugio del sol mientras la Virgen se encontraba todavía lejos, pero, en cuanto se aproximaba, la gente volvía a ocupar los márgenes del paseo y los teléfonos se levantaban para inmortalizar su paso.

La Moreniña vuelve al mar

La llegada al muelle cambió el escenario. Mientras el público se concentraba alrededor de la zona de embarque, en el agua comenzaban las maniobras. Los bateeiros fueron acercándose a la rampa junto a barcos de pesca, lanchas y pequeñas embarcaciones de recreo. Muchas lucían banderas y a bordo viajaban familias y grupos de amigos dispuestos a acompañar a la Guadalupe. Poco a poco, la flotilla fue agrupándose para emprender el recorrido marítimo hasta Tanxil.

Todas las miradas acabaron dirigiéndose al Vidal Arias, el barco elegido este año para llevar a la Moreniña y patroneado por Manolo Vidal. A su alrededor se reunieron otras embarcaciones. Era la continuación por mar de lo vivido minutos antes en tierra: los cientos de personas que habían acompañado a pie a la Guadalupe cedían el testigo a quienes la seguirían desde el agua.

En la celebración participaron también el alcalde, Julián Bustelo, y miembros de la corporación municipal. Pero el protagonismo estaba unos metros por delante, en una Moreniña que volvió a atravesar Rianxo entre gaitas, música, cohetes y remos levantados antes de hacerse a la mar rodeada de decenas de barcos.

La fiesta debe prolongarse por la tarde con conciertos, baile y música tradicional antes de la verbena de Galilea y La Banda de Ayer. A medianoche están previstos los fuegos de artificio aéreos y acuáticos en el Paseo da Ribeira para poner el broche a uno de los días grandes de la Guadalupe. Rianxo seguirá de celebración este lunes, con música y propuestas durante toda la jornada y una nueva noche de verbena. Unión y Fuerza y Cayenna serán las encargadas de mantener el ambiente festivo.

Fuente: ARTURO REBOYRAS| La Voz de Galicia
Fotos: DANI GESTOSO