Apellido Arjomil, palabra de vocación

  • Una ya larga estirpe de Vimianzo dedicó su vida al oficio religioso: un repaso a los distintos nombres

Curas o monjas, pero todos Arjomil. Como primer y segundo apellido, y con el paso de las generaciones, también sin él en el primer o segundo lugar, pero sí en la misma familia directa. Arjomil, y de Vimianzo, de la capital municipal, repartidos especialmente por Casais y A Valiña. Y eso que Arxomil, muy probable origen de este apellido con escasos portadores en Galicia (unos 80, la mitad en Vimianzo) es un lugar de la cercana parroquia de Treos, entre dos ríos y cerca de tres dólmenes.

El último escalón, de momento, lo tiene Javier Carballo Mouzo, ordenado hace apenas siete meses en Santiago. Antes que cura fue monaguillo en Vimianzo, y tal vez con los años también sea párroco en su tierra, donde ya ha oficiado misa, y donde también lo hicieron algunos de sus antecesores por la rama de la abuela paterna. La penúltima (nació en 1970) es Estrella Arjomil, misionera en Mozambique, de la rama familiar de A Valiña, quien pasa unos días en la localidad y se llevará de vuelta una cantidad de dinero donada por los vecinos que empleará en un centro de atención a enfermos de lepra, y que dio a conocer en un acto público celebrado este viernes.

Balbina Ameijeiras

Balbina Ameijeiras Ana García

 

Otra religiosa, y tía-abuela, fue Balbina Ameijeiras, fallecida prematuramente cuando estaba destinada en el conocido como Colexio das Monxas de Carballo, hace 29 años. Antes había estado en el Patronato de la Caridad Padre Rubinos, de A Coruña, atendiendo a los más necesitados junto a otras once compañeras, y antes en el sanatorio compostelano de Conxo.

Manuel Ameijeiras Arjomil

Manuel Ameijeiras Arjomil Ana García

 

Manuel Ameijeiras también tuvo relación con la sanidad, como capellán del Sanatorio Marítimo de Oza, entre otros cargos. Fue también profesor en el colegio Calasanz de A Coruña, y habitual conferenciante, como se puede ver en las hemerotecas.

Por edad, Javier Carballo no pudo conocer a sus familiares religiosos, con la excepción de Estrella Arjomil, que lo dobla en edad. Pero por razones obvias, tanto de parentesco como de vocación, sabe de ellos: «Sempre me falaron deles, dicíanme que era xente moi entregada e alegre», resume este sacerdote. Para determinar la filiación exacta con cada uno precisa de ayuda, porque todos se mueven en el ámbito de tíos o primos en diferentes grados.

ANDRÉS RODRÍGUEZ ARJOMIL. Fue el párroco de Brens y A Ameixenda durante más de 40 años. Falleció el 20 de octubre del 2017 a los 81 años. En el 79 fue concejal independiente.

ANDRÉS RODRÍGUEZ ARJOMIL. Fue el párroco de Brens y A Ameixenda durante más de 40 años. Falleció el 20 de octubre del 2017 a los 81 años. En el 79 fue concejal independiente. XESUS BUA

 

En todo caso, Carballo, que se ordenó el mismo día junto a otro vimiancés, Carlos Camiño (algo excepcional, dada la escasez de seminaristas y por tanto de vocaciones), además de mirar al pasado, ahora lo hace al futuro en su primer destino a una hora de casa. En concreto, en parroquias de Rois y Lousame, donde asegura que está encantado, con la zona y con la gente. Se encarga de Buxán, Augasantas y Ermedelo, en Rois, y Vilacova y Lesende, en Lousame. Sustituye a Aureliano Alcalá Ortega, fallecido en junio.

A la derecha, José Fermín Bello Arjomil. Sacerdote castrense, estuvo, entre otros sitios, en Cambados. En la imagen, en Santiago, en la ordenación de Javier Carballo. Vive en Vimianzo.

A la derecha, José Fermín Bello Arjomil. Sacerdote castrense, estuvo, entre otros sitios, en Cambados. En la imagen, en Santiago, en la ordenación de Javier Carballo. Vive en Vimianzo.

Vimianzo es tierra de curas, también de otras familias. Por ejemplo, David Mohedano Mira, que fue párroco de Aguiño y ahora lo es de Marín, Pontevedra, estos días de triste actualidad.

Posible parentesco con el beato Carmelo Juan Pérez Rodríguez

Vimianzo también tiene un beato: Carmelo Juan Pérez Rodríguez, religioso salesiano que nació en la capital municipal el 11 de febrero de 1908. Fue beatificado en Roma en octubre del 2007, junto a otros 497 religiosos españoles considerados mártires, por morir por sus ideas o por su dedicación religiosa durante la guerra civil. En su caso, lo mataron en octubre de 1936.

El caso es que una escultura dedicada al padre Carmelo está en el interior de la iglesia de Vimianzo desde noviembre el 2015, cuando fue bendecida en un acto muy vistoso con procesión hasta Trasouteiro, donde se venera a otro beato, Diego, pero este era de Cádiz. Es muy probable —así lo sostienen los sacerdotes consultados— que Carmelo también estuviese emparentado con la estirpe de los Arjomil.

Manuel Arjomil

Manuel Arjomil Ana García

 

Un busto de bronce en la entrada de la iglesia dedicado al que le dio la vuelta

En enero del 2006, de una manera más o menos sorpresiva, apareció delante de la iglesia de Vimianzo un busto dedicado a Manuel Arjomil Castiñeira, que fue párroco de la localidad a mediados del siglo pasado, antes de ser destinado a la coruñesa de Santa Lucía. Con esa escultura se trataba, de manera anónima, de recordar al cura y a los trabajos que realizó en el templo. El más importante, haberla dado la vuelta, porque antes la fachada miraba justo hacia el otro lado, hacia el noroeste, y desde 1966 la entrada es por la plaza, en su configuración actual. La fecha elegida para situar el busto no fue casual, porque se cumplían 50 años de las obras del templo, recordadas por una placa situada justo detrás. Y también impulsó el traslado del cementerio, además de una importante labor social, como destacaba en su momento el párroco Ramón Álvarez Baliña, de Muxía, fallecido en el 2007 y antecesor del actual, el xalleiro , quien en marzo cumplirá 15 años en este destino. Turnes destaca las cualidades de todos los religiosos de la familia Arjomil.

 

Fuente: S.G. Rial | La Voz de Galicia