La parroquia de Cordeiro, que hace 82 años recibió bajo las aguas bautismales a don Manuel López Castro, le dio ayer su último adiós en el mismo templo donde comenzó su camino de fe.
La Eucaristía exequial, presidida por el señor arzobispo de Santiago de Compostela, estuvo concelebrada por una treintena de sacerdotes, junto algunos vicarios de la diócesis. Familiares, amigos y numerosos fieles de Cordeiro y de la parroquia de Santiago de Betanzos (donde don Manuel entregó tantos años de su ministerio sacerdotal) quisieron acompañarlo con su oración y su cariño en este último acto de despedida.
La celebración estuvo solemnemente cantada por la Coral de Cordeiro, fundada por el propio don Manuel, cuyas voces llenaron de emoción un templo que despedía a quien tanto hizo por su pueblo y por su Iglesia.
Damos gracias a Dios por el testimonio de una vida entregada al servicio del Evangelio, por su cercanía, su alegría y el inmenso bien sembrado a lo largo de su ministerio. Que el Señor, a quien sirvió con fidelidad, le conceda el descanso eterno y que brille para él la luz perpetua.
Martín C. B.






