Devoción y tradición en la festividad de la Virgen Milagrosa de Carballo

La celebración de la fiesta de la Virgen Milagrosa congregó este domingo, 6 de septiembre, a numerosos fieles y devotos en la capilla de Carballo.

A las doce y media del mediodía comenzó la Misa Solemne, presidida por el párroco de Carballo, José García Gondar, y acompañada por los cantos de la Coral de Bergantiños. La explanada de la capilla se llenó de vecinos, devotos y peregrinos llegados de distintos lugares para honrar a la Virgen en su día grande. La jornada contó con la presencia de las autoridades locales, encabezadas por el alcalde, Daniel Pérez.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la bendición de los niños y de los enfermos, un gesto que volvió a poner en el centro de la celebración la protección y el amparo de la Virgen. A continuación tuvo lugar la ofrenda floral de los funcionistas, que un año más cumplieron con una tradición que mantiene viva la devoción heredada de generaciones anteriores.

El párroco llama a regresar a la vida cristiana y a mantener viva la esperanza

Durante la homilía, José García Gondar dirigió su mensaje a las familias, a los enfermos, a los niños, a los jóvenes y al conjunto de la comunidad. Evocó la imagen de María como una madre que espera siempre a sus hijos y que los recibe con ternura.

El párroco invitó a los fieles a volver a la vida cristiana y a reforzar la oración, la confesión, la comunión y la práctica de la caridad. También pidió a la Milagrosa que proteja a Carballo, a sus familias, a los enfermos y a los difuntos, y recordó las dificultades que atraviesan muchas personas en distintas partes del mundo a causa de terremotos, desastres naturales e inundaciones.

Su plegaria quedó resumida en tres palabras dirigidas a la Virgen: «Gracias», «socórrenos» y «prometemos». En ellas condensó el sentido de una jornada dedicada a agradecer, pedir ayuda y renovar el compromiso de vivir la fe.

García Gondar puso también en valor la solidaridad de quienes colaboran con Cáritas y recordó el trabajo realizado durante todo el año para cuidar y mantener la capilla, el jardín y los distintos elementos que forman parte de este espacio de devoción.

La «Milagrosiña», un pequeño signo de fe que refuerza la identidad de la capilla

Uno de los momentos destacados de esta edición fue la presentación oficial de la «Milagrosiña», definida durante la celebración como un pequeño signo de fe y de identidad ligado a la capilla y a su comunidad. El diploma fue entregada a los funcionistas como testimonio de devoción y como símbolo vinculado a la tradición de la Virgen Milagrosa.

El párroco explicó que esta celebración tiene además una especial vinculación espiritual con la basílica de Santa María la Mayor de Roma desde el Año Mariano de 2012, al estar la capilla vinculada a este templo dedicado a la Virgen María. Según señaló, ese vínculo permite obtener la indulgencia plenaria en determinadas condiciones.

Así, durante la novena, el día de la Milagrosa, el 27 de noviembre y en otras ocasiones previstas, los devotos pueden acogerse a este privilegio al visitar la imagen de la Virgen, cumpliendo las condiciones establecidas de confesión, comunión y oración por la paz y por las intenciones del Papa. La «Milagrosiña» se presentó precisamente como una expresión de esa identidad y de la devoción que une a la capilla con sus fieles.

El párroco cerró su intervención con palabras de agradecimiento a quienes participaron en la novena y en la procesión, al Concello de Carballo y a la Policía Local por su colaboración, a la comisión de fiestas, a la Coral de Bergantiños y a la Banda Municipal de Gaitas. También dedicó un reconocimiento especial a quienes confeccionaron las alfombras florales y a todas las personas que, durante la novena y a lo largo del año, se encargan de cuidar y atender la capilla.

La procesión pone el broche a una jornada de tradición y fervor

Como broche de la celebración, la procesión recorrió las calles de Carballo. La imagen de la Virgen Milagrosa, acompañada por la del Santo Cristo, avanzó sobre las alfombras florales elaboradas para la ocasión.