ūüé§ Diario de un peregrino: el trabajo

4 de cada 10 trabajadores se sienten agotados y 7 de cada 10 dicen que les falta tiempo para estar en familia o para hacer lo que más les gusta. La dependencia de la tecnología lleva parte de la culpa y, en la mayoría de empleos, el exceso de trabajo perjudica al rendimiento. Todo esto junto a una paradoja: la kilométrica lista del paro. Estas cifras y circunstancias sobrevuelan cada huelga; mientras, las empresas buscan el bienestar laboral.

La buena empresa equipa bien al empleado; es flexible, comunicativa, pagadora y motivante. Un trabajador ‚Äúburbuja‚ÄĚ se bloquea porque no desconecta. Quienes se dedican al p√ļblico o son muy vocacionales pueden sufrir el s√≠ndrome de ‚Äúburnout‚ÄĚ, el estar ‚Äúquemados‚ÄĚ de toda la vida, lidiando con el tipo de sociedad actual. Otros se ahogan en ambientes estresantes y opresores o piensan que trabajan mal‚Ķ Pero toda labor esconde una misi√≥n.

El trabajo ocupa la mayor parte del d√≠a. Colaborar con Dios en la creaci√≥n fue un encargo previo al pecado original, as√≠ que la meta no es el reposo absoluto ni vivir continuamente de vacaciones. De hecho, el ser humano se estropea sin trabajar o se mete en las vidas ajenas cuando se dedica a no hacer nada. Por eso importa estar a gusto en el trabajo. Los cristianos espantan la chapuza, aman a Dios ‚Äúcurrando‚ÄĚ y sirven a los dem√°s.

Manuel √Ā. Blanco