- Antonio Aranda, director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, visita Santiago con motivo de la exposición “Rostros del Mundo del Trabajo”
La Iglesia quiere estar más cerca del mundo del trabajo, conocer sus dificultades y acompañar a quienes sufren precariedad o exclusión. Así lo expresó Antonio Aranda, director del Departamento de Pastoral del Trabajo de la Conferencia Episcopal Española, en una entrevista mantenida con el delegado diocesano para el laicado de Santiago, Alfredo Losada Suárez.
Aranda, que se encuentra en la ciudad con motivo de la inauguración de la exposición “Rostros del Mundo del Trabajo” -abierta desde hoy en el Claustro de San Martín Pinario hasta el próximo sábado 15-, subrayó la necesidad de que las comunidades cristianas “se arrimen al mundo del trabajo, acompañen y conozcan la realidad en la que viven muchos trabajadores”.
“Estamos viviendo un cambio de época”, afirmó, “y la precariedad laboral tiene ahora unas características nuevas que afectan directamente a la vida de las personas”. Ante esta situación, insistió, la Iglesia debe ofrecer “palabras de esperanza” y contribuir “a transformar las estructuras de pecado que impiden una vida digna”.
La pastoral del trabajo: una misión poco conocida
El responsable episcopal explicó que la pastoral del trabajo es una acción concreta de la Iglesia que busca “llevar la propuesta liberadora del Evangelio a las realidades laborales”. Esta preocupación, recordó, “viene de lejos, desde la encíclica Rerum Novarum de León XIII”, y ha sido retomada por el papa Francisco en su insistencia por una Iglesia cercana a las personas y a sus condiciones de vida.
Compromiso desde las parroquias
Aranda animó a las parroquias a “mirar a su alrededor” y atender a los trabajadores de sus comunidades: “Ver qué está pasando, conocer la situación de los vecinos y responder a sus aspiraciones y dificultades”.
Entre los pasos concretos que ya se están dando, mencionó la atención pastoral en casos de accidentes laborales, la solidaridad con familias afectadas y el acompañamiento de conflictos laborales. “Cuando hay un accidente o un fallecido por causa del trabajo, también la Eucaristía tiene algo que decir”, apuntó.
Asimismo, destacó la labor de Cáritas en la formación de trabajadores y el papel de la pastoral de migraciones, especialmente con los trabajadores inmigrantes. “Se trata de tener una mirada atenta, conocer la realidad y responder desde la solidaridad y desde la fe”, resumió.
Una exposición para visibilizar el compromiso
La exposición “Rostros del Mundo del Trabajo” pretende precisamente dar visibilidad a esta dimensión pastoral. Aranda explicó que la muestra “está teniendo una gran acogida” en las diócesis donde ya ha sido presentada. “Mucha gente se sorprende al descubrir que la Iglesia se preocupa por el mundo del trabajo”, comentó.
En algunos lugares, añadió, incluso se ha invitado a sindicatos a participar en las inauguraciones. “Algunos se han mostrado muy interesados, lo que muestra que estamos respondiendo a una inquietud compartida por toda la sociedad”.






