Hasta el cielo, D. Jesús

“Orballaba miudiño” en la parroquia de Cances. También en los corazones de familiares, compañeros, feligreses y amigos que, ante el altar del Señor, despedían a don Jesús Antelo Quintáns.

Una emotiva celebración, presidida por nuestro querido arzobispo emérito, don Julián Barrio. Se agradeció la siembra de Evangelio que, a través del ministerio presbiteral, realizó don Jesús a lo largo de casi 60 años en la parroquia de Cances, así como en Razo, Oza y Bértoa.

Queda cierto pesar humano de que no hubiese vivido para recibir el homenaje previsto, y que no hubiese celebrado sus bodas de diamante el 4 de Agosto. Sin embargo, la esperanza cristiana nos llena de alegría confiando lo celebrará por toda la eternidad en la Casa del Padre.

En el Reino para todos regalado recogerá el ciento por uno de lo sembrado.

Susana Doval