La Delegación para el Servicio al Desarrollo Humano Integral presente en un encuentro sobre el futuro de la Unión Europea en Bruselas

La Delegación para el Servicio al Desarrollo Humano Integral de la Archidiócesis de Santiago de Compostela ha estado presente en un encuentro sobre el futuro de la Unión Europea en Bélgica. El encuentro tuvo lugar en la Abadía de Drongen, a pocos minutos de Bruselas, un antiguo monasterio convertido hoy en centro de formación y encuentro, cuyo entorno de recogimiento sirvió de marco propicio para la reflexión y el debate sobre el presente y el futuro de Europa.

Bajo el título «Renacimiento o irrelevancia: Europa ante su elección más urgente», la escuela reunió durante cinco jornadas a jóvenes procedentes de distintos países europeos, convocados con el propósito de pensar juntos los grandes desafíos que atraviesa hoy el proyecto europeo. La participación de jóvenes con sensibilidades y experiencias diversas, permitió que la semana fuese también una experiencia de encuentro y toma de conciencia de la pertenencia a una tradición cultural común.

 

 

La organización corrió a cargo, entre otras instituciones, de la COMECE —Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea—el organismo que representa ante las instituciones comunitarias a los obispos católicos de los países miembros de la Unión.

El programa contó con ponentes de reconocido prestigio internacional. Entre ellos cabe destacar la intervención de Herman Van Rompuy, primer Presidente permanente del Consejo Europeo y anteriormente Primer Ministro de Bélgica, quien reflexionó sobre cómo sostener y proteger la democracia en un mundo marcado por el pluralismo, el iliberalismo y el retorno de lógicas imperiales, subrayando la necesidad de un liderazgo enraizado en valores frente a la tentación autoritaria. Rocco Buttiglione, filósofo y político italiano, ministro en varios gobiernos de su país y amigo personal de san Juan Pablo II, que abordó la pregunta de si Europa puede seguir siendo hoy garante de la democracia, partiendo de una reflexión sobre qué significa realmente que los europeos se constituyan como un pueblo, y sobre el papel del cristianismo en la formación de un universalismo verdaderamente humano. Especialmente significativa fue también la lección de clausura, pronunciada por Monseñor Bernardito Auza, Nuncio Apostólico ante la Unión Europea, quien ofreció una lectura serena de la crisis europea, invitando a no caer ni en la negación ni en el desánimo.

 

 

A lo largo de la semana se abordaron con detenimiento dos grandes cuestiones que atraviesan hoy el debate europeo: la demografía y las amenazas a la paz. En torno a la demografía se analizaron con rigor los datos del llamado «invierno demográfico» que vive el continente, con tasas de natalidad muy por debajo del nivel de reemplazo generacional, discutiendo tanto sus causas profundas como las posibles respuestas de política pública y de renovación cultural; dentro de este mismo bloque se trató también la cuestión migratoria, desde una perspectiva realista, atenta a la necesidad de una gestión ordenada y justa de los flujos pero situando siempre en el centro la dignidad de toda persona migrante. El segundo gran eje fue el de las amenazas a la paz, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, el rearme europeo y la incertidumbre geopolítica global, ante lo que los participantes mostraron su preocupación y frente a lo que se propusieron distintas medidas de concordia.

El hilo conductor de todo el encuentro fue el punto de vista desde la Doctrina Social de la Iglesia, entendida como una tradición de pensamiento capaz de iluminar los grandes problemas de nuestro tiempo desde la centralidad de la persona humana y del bien común. En este sentido, uno de los objetivos explícitos de la escuela fue ayudar a los jóvenes participantes a discernir cómo participar en la esfera pública como jóvenes cristianos: con qué actitudes, con qué formación y con qué perspectiva afrontar la tarea de construir una Europa más humana.

Fuente: https://desarrollohumanointegral.archicompostela.es/