Esta mañana se celebró en la Catedral de Santiago de Compostela la Misa Crismal, una ceremonia solemne cuyo nombre proviene del término latino chrisma, que significa “unción”.
Presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández, la celebración contó también con la presencia del arzobispo emérito, monseñor Julián Barrio, así como del vicario general, vicarios pastorales y territoriales, miembros del cabildo catedralicio, diáconos, religiosos, peregrinos y numerosos fieles diocesanos.
Durante la liturgia, se llevó a cabo la consagración del Santo Crisma y la bendición de los Santos Óleos, que serán utilizados a lo largo del año en los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Unción de los enfermos en las distintas parroquias de la diócesis.






