馃帳 Mons Juli谩n Barrio, arzobispo de Santiago. Santo Tom谩s de Aquino

A lo largo de la historia numerosos santos y santas han dejado una huella profunda no solamente en asuntos estrechamente relacionados con la Iglesia y con la fe, sino tambi茅n en la historia del pensamiento, en la evoluci贸n de la sociedad, y en los acontecimientos pol铆ticos, econ贸micos y humanos. Hablamos de hombres y mujeres con sorprendente fuerza espiritual, fe inquebrantable, y que en nombre de esta fe vivieron su propia existencia, renunciando a todo lo dem谩s.

Es el caso de Santo Tom谩s de Aquino a quien ma帽ana recordaremos en su fiesta, cuya figura聽 y obra, a pesar del paso de los siglos, sigue estando聽 de permanente actualidad. Vivimos una situaci贸n cultural en la que se ha instalado un modo de pensar seg煤n el cual todo es opini贸n: la verdad ser铆a el resultado del consenso. En muchos ambientes聽 impera el relativismo, cuando no la negaci贸n de la misma trascendencia.

La humanidad est谩 necesitada de una nueva vitalidad intelectual para una vida sencilla en sus aspiraciones, concreta en sus realizaciones, transparente en su comportamiento. Por eso, con聽 su carisma de fil贸sofo y de te贸logo, el Doctor Ang茅lico nos ofrece un valioso modelo de armon铆a entre raz贸n y fe, dimensiones del esp铆ritu humano que se realizan plenamente en el encuentro y en el dialogo entre s铆.

San Juan Pablo II en su enc铆clica Fides et ratio se帽al贸 que 鈥渓a fe y la raz贸n son como las dos alas con las cuales el esp铆ritu humano se eleva hacia la contemplaci贸n de la verdad鈥 y recordaba que la Iglesia ha propuesto siempre a Santo Tom谩s como maestro de pensamiento y modelo del modo correcto de hacer teolog铆a.

Como recordaba el Santo Papa Pablo VI en el 7潞 Centenario de la muerte del Doctor Ang茅lico: 鈥淪anto Tom谩s posey贸 en grado eximio audacia para la b煤squeda de la verdad, libertad de esp铆ritu para afrontar problemas nuevos y la honradez intelectual propia de quien, no tolerando que el cristianismo se contamine con la filosof铆a pagana, sin embargo no rechaza aprior铆sticamente esta 聽filosof铆a鈥.

Muchos pensadores cristianos se destacaron como interlocutores imprescindibles en su tiempo. Por eso hoy es m谩s necesaria que nunca, la presencia de intelectuales cristianos en las universidades, centros de formaci贸n, medios de comunicaci贸n,聽 como afirmaba el recordado Papa Benedicto animando a prolongar la influencia cristiana en el marco de la discusi贸n p煤blica

En ese sentido Tom谩s de Aquino apuesta por la raz贸n humana. Frente al mito, el sentimiento y la m铆stica, al margen de cualquier iluminaci贸n innecesaria, afirma el poder de la raz贸n, con cuyo esfuerzo el hombre ha de desentra帽ar los entresijos del ser y superar cuantos obst谩culos y dramas se le presenten en el mundo natural, 茅tico y pol铆tico. Y, a煤n m谩s, porque el hombre, la raz贸n humana, es capaz de elevar el vuelo desde el mundo, por la v铆a de la analog铆a, hasta el ser supremo. Es el poder de la raz贸n humana lo que afirma y defiende Tom谩s de Aquino.