Así se vivió febrero en la Casa Sacerdotal

El Arzobispo comparte mesa y diálogo con la comunidad en una jornada festiva

La Casa Sacerdotal de Santiago vivió el pasado 12 de febrero de 2026 una jornada marcada por la celebración. Con motivo del santo de los Ricardo, el director de la institución, don Ricardo Viqueira Otero, y el residente don Ricardo Bello, la comunidad recibió la visita del señor Arzobispo, quien quiso sumarse a la conmemoración compartiendo la comida con los sacerdotes.

El prelado no solo participó en la mesa festiva, sino que también dedicó un tiempo antes y después del almuerzo a saludar personalmente a los sacerdotes de la Casa, en un ambiente distendido y fraterno. La jornada transcurrió entre conversaciones cercanas y muestras de afecto, en una residencia que se ha consolidado como hogar y espacio de convivencia para el clero.

Fraternidad en el apostolado

Dos días más tarde, el 14 de febrero, la comunidad volvió a reunirse en torno a la celebración eucarística presidida por mons. Francisco José Prieto, quien, como en otras ocasiones, celebró Eucaristía y posteriormente compartió el desayuno con los residentes.

Durante su reflexión sobre el Evangelio del día, el arzobispo centró su comentario en la expresión “los envió de dos en dos”. Subrayó el valor del plural en estas palabras, destacando que de ahí se desprende una enseñanza clara sobre la fraternidad y la necesaria colaboración en el apostolado. Una llamada a caminar juntos, a no vivir el ministerio en soledad, que resonó especialmente en una casa concebida precisamente como espacio de acompañamiento y apoyo mutuo.

El ambiente festivo continuó ese mismo fin de semana con la celebración del domingo de carnaval. No faltaron en la mesa las tradicionales “orejas” y las filloas, que procedían de Lestedo, localidad reconocida por la calidad de estos dulces. La afirmación pudo corroborarse en conversación con don Cesáreo Canabal, natural de esa tierra, quien confirmó la fama bien ganada de sus especialidades gastronómicas.