Hoy sábado, víspera del Domingo de Ramos, el arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco José Prieto, presidió una misa solemne con los que se clausuraban los actos conmemorativos del centenario de la imagen de Jesucristo de la Agonía, obra del escultor santiagués José Rivas.
La Iglesia de San Marcos de Corcubión acogió esta celebración, que contó con la intervención musical de la Coral Polifónica Airiños de Quenxe y la participación del párroco Desiré Kouakou, así como del alcalde de Corcubión y numerosos feligreses.
En su homilía, el arzobispo destacó el significado espiritual de la cruz y el amor infinito de Jesucristo. Invitó a los fieles a contemplar la figura de Jesucristo en agonía: «Este Cristo, que desde hace 100 años está aquí, nos recuerda que al mirarlo, miramos a aquel que con brazos extendidos desde la cruz abrazó con misericordia infinita la vida de todos y cada uno de nosotros.»
Mons. Prieto describió la cruz destacando su simbolismo como expresión máxima del sacrificio y entrega de Jesús. En este sentido, explicó que la cruz no es solo un elemento físico, sino una llamada profundo a la fraternidad y la generosidad: «Al mirar al crucificado, no cabe la indiferencia. Nos convoca a vivir la fraternidad, ayudándonos hombro con hombro para aliviar las cargas del prójimo.»
El arzobispo reflexionó sobre la importancia de mirar al crucificado como una fuente de esperanza. Resaltó que la cruz, aunque representa el dolor, también es un árbol de vida: «En estos días centrales de la Semana Santa, recordemos que tras la muerte brota la vida, y el sacrificio se convierte en triunfo.»
También afirmó que el amor que se derrama desde la cruz no conoce límites ni excusas. En este sentido, animó a los presentes a vivir ese amor en sus propias vidas: «Cristo nos invita a ser cireneos unos de otros, a ser compañeros de camino y a tender nuestras manos para aliviar las heridas y soledades de quienes nos rodean.»
Por último, mons. Prieto animó a la comunidad parroquial de Corcubión a reconocer la cruz como un compromiso vivo: «La cruz golpea nuestra comodidad y nos invita a entregarnos con generosidad día a día. Al mirarla, encontramos la huella de Dios y el abrazo de su misericordia.»
Agredecimiento de Desiré Kouakou
Al finalizar la Eucaristía, Desiré Kouakou dirigió unas emotivas palabras de agradecimiento tanto a mons. Francisco José Prieto como a los feligreses presentes.
El párroco reflexionó sobre el profundo simbolismo de la cruz, que describió como «la llave que abre las puertas al cielo y transforma los corazones endurecidos en corazones de carne, capaces de seguir el ejemplo de amor que Cristo nos mostró desde la cruz.» Durante su mensaje, destacó que la celebración ”es también una invitación a vivir con humildad y compromiso, proclamando el mensaje de verdad, amor y vida de Cristo”.
Un siglo de historia religiosa y artística
Los actos conmemorativos del centenario de la imagen de Jesucristo de la Agonía en Corcubión comenzaron la semana pasada con una conferencia que exploró la historia y el significado de esta icónica imagen de Jesucristo. Según Iván Pérez, secretario de las parroquias de la unidad pastoral de Cee, los asistentes también pudieron apreciar otras obras del escultor José Rivas, destacando su contribución al patrimonio artístico del templo, entre ellas, las tallas de San Roque y la Sagrada Familia, así como las imágenes de Santiago Apóstol y San Mauro, ubicadas en la parroquia anexa de San Pedro de Redonda.
Además, se presentó un cuadro conmemorativo del pintor Alberto Blanco, quien capturó la figura del Cristo de la Agonía con la ría de Corcubión como telón de fondo. Esta obra fue utilizada como el cartel oficial para la Semana Santa de la Unidad Pastoral de Cee.








