La Borriquita y la bendición de ramos animan el casco viejo de Santiago

  • El tiempo acompañó e invitó a los compostelanos a seguir los actos del primer domingo de la Semana Santa

Mucho público y mucho olivo. Los compostelanos se reencontraron esta mañana con la procesión de la Borriquita después de dos años de restricciones por el covid, y lo hicieron llenando de palmas y ramos de olivo su recorrido y A Quintana, donde el arzobispo, Julián Barrio, esperaba la llegada de la marcha para cumplir con la tradición de la bendición de los ramos.

La procesión más familiar entre las que ofrece la Semana Santa Compostelana, por la participación de los más pequeños, salió del Campiño de San Francisco cuando el cielo comenzaba a encapotarse, pero la posibilidad de que la mañana se torciese no pasó de ahí, y después de sortear las dificultades del paso por la señal de tráfico que controla el acceso al casco viejo, enfiló por San Francisco entre las miradas atentas de compostelanos y turistas.

Antes de abandonar San Francisco, parte del público local se sumó a la marcha del paso de La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, al que los turistas que estaban en el Obradoiro acabaron haciéndole pasillo, móviles y cámaras en mano, en su camino hacia Praterías y A Quintana. Ambas plazas volvieron a conocer sus mejores versiones, con notable público, un público deseoso de recuperar definitivamente la normalidad, aunque respetuoso con los rigores que todavía exige el covid ante las aglomeraciones. El uso de la mascarilla fue mayoritario, tanto en el corto recorrido de la procesión como en la bendición de Ramos de A Quintana.

 

Fuente: La Voz de Galicia