La Diócesis de Santiago consolida su modelo económico y aprueba el presupuesto de 2026

El pasado doce de diciembre tuvo lugar en el Arzobispado la reunión del Consejo de Asuntos económicos, encargado de estudiar los asuntos económicos de la Diócesis y asesorar al Arzobispo de Santiago Mons. Francisco José Prieto Fernández en todo lo concerniente a esta materia. Su fin es ayudar al Arzobispo en la administración de los bienes eclesiásticos de la Diócesis y de las personas jurídicas públicas, sujetas a su jurisdicción.

Tras la lectura y aprobación del acta de la anterior convocatoria, luego de la exposición del informe, por parte del Ecónomo diocesano, Fernando Barros Fornos, relativo a los objetivos fijados para el ejercicio de 2025, fueron presentados los presupuestos de la Diócesis de Santiago de Compostela de 2026, así como el presupuesto del Instituto para la Sustentación del Clero.

Entre los objetivos de 2025, en aras de un mayor avance en la Transparencia económica, se expuso la Memoria económica, y, por primera vez, se elaboró un Informe Interno de las cuentas anuales de 2024, que llevan a establecer un nuevo modelo de cuentas que se aprobó en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal; también, por primera vez se presentó un Balance y cuenta de Pérdidas y Ganancias conjunta con Caritas y la Catedral. Informar de que se ha trabajado en la creación de una Oficina de Captación de Suscripciones, a través de la Provincia Eclesiástica.

A finales de 2024 se creó una comisión de Acción Social e Inserción Laboral.  Entre las iniciativas cumplidas en 2025, destacar que fue creado un registro de entidades, que entre sus fines tengan dimensión social y/o inserción laboral para establecer fórmulas de colaboración que permitan acceder a más personas; prestar asesoramiento a Congregaciones religiosas en los ámbitos jurídico, económico y de otra índole; redacción del Reglamento del Registro de Acción Caritativa y Social de la Archidiócesis, así como promover actuaciones que permiten la formación e inclusión de personas vulnerables.

En cuanto al presupuesto para el 2026, destacar que roza la cifra de 28 millones, acercándose a lo liquidado en el ejercicio de 2024, cerrado con más de 29 millones de euros. La previsión busca ajustarse a la liquidación real del 2024, y ser referencia en las vías de actuación.  La planificación servirá para poder plantear mantenimientos, conservaciones y promover rehabilitaciones e inversiones, así como de dotar de recursos la tarea de la Misión, fin último de la Iglesia.

En el apartado de ingresos, las aportaciones de los fieles se incrementan, en relación al presupuesto anterior, y siguen siendo la principal fuente de ingresos con más del 38% del origen de los recursos; se prevé un incremento en los ingresos de Patrimonio y otras actividades del 12,71 %, así como un retroceso en intereses. En relación de otros ingresos corrientes se espera un ligero aumento con el mantenimiento en subvenciones y el incremento en ingresos por servicios del 2,17%.

Referido a los gastos, crece la inversión en Acciones Pastorales y Asistenciales (inversión asciende al 17,02%); aumenta la aportación a los centros de Formación y fundación educativa (1,62%); como gastos extraordinarios aumento del 24% y se produce una provisión de pequeña cuantía para preparación del Año Santo 2027.

La capacidad de financiación es ligeramente superior a la del presupuesto del 2025.

Asimismo, tuvo lugar una reunión conjunta con el Colegio de Consultores de la Diócesis con el fin de estudiar la enajenación de una serie de bienes inmuebles.