El párroco Daniel Turnes presidió este pasado sábado una procesión nocturna que ya había dos años que no se vivía. Un nutrido grupo de fieles acompañó a la Virgen de Fátima desde el entorno de la Casa da Cultura, en la capital municipal de Vimianzo, hasta Cambeda, unos 2,5 kilómetros previamente a los cuales no se llevó a cabo la tradicional representación en interior. Sí hubo un colorido colofón final, pues en el cielo estallaron fuegos artificiales. Agradece la parroquia a todos quienes han colaborado.
Fuente: La Voz de Galicia






