Gabriela Álvarez nació en Venezuela. Lleva 16 años en España y, tras mucho esfuerzo, acaba de incorporarse a uno de los colectivos más heroicos: el de los autónomos. En su tierra natal conoció la devoción a la Divina Misericordia, acudiendo a un santuario nacional en Maracaibo con su comunidad de fe.
Como feligresa de Santiago de Arteixo, trata de mantener vivo el espíritu de esa devoción junto a un numeroso grupo de católicos locales y de otras partes del mundo. Porque el mensaje de un corazón desde el que brota un amor inagotable, se convierte en universal.
1.- ¿Qué supone para vd la Devoción a la Divina Misericordia?
2.- ¿Cómo pudo conocerla?
3.- Háblenos de su modo de cultivar esta devoción desde el primer momento.
4.- De cara a este Domingo de la Divina Misericordia, ¿qué han llevado a cabo?






