El Convento de San Cristóbal de las Madres Agustinas Recoletas de Villagarcía acogió ayer la ceremonia de toma de hábito de María Marina Chuy Calicio, una joven de 20 años natural de Guatemala, que dio así su primer paso oficial en la vida religiosa.
Tras un período inicial de convivencia con la comunidad y de formación, la joven recibió el hábito religioso y adoptó el nombre de Hna. Carmen, con el que continuará su proceso de discernimiento y crecimiento vocacional dentro de la congregación.
La celebración tuvo lugar en la capilla de la comunidad y estuvo presidida por Ernesto Gómez Juanatey. El acto coincidió además con la Solemnidad del Sagrado Corazón, una fecha especialmente significativa para la Iglesia, lo que aportó un carácter aún más solemne a la jornada.
Junto a la comunidad de Agustinas Recoletas participaron también las religiosas Franciscanas y las religiosas Filipenses, que quisieron acompañar este momento de especial importancia para la nueva hermana. Asimismo, asistieron algunos amigos de la comunidad, que compartieron la alegría de esta nueva incorporación a la vida consagrada.
La toma de hábito marca el inicio de una nueva etapa para la Hna. Carmen, quien, tras su tiempo de preparación y experiencia junto a la comunidad, ha querido responder a su vocación religiosa dando este significativo paso de entrega y compromiso.






