- El arzobispo de Santiago, Francisco José Prieto, presidió el rito de admisión en la iglesia parroquial de Santa María de Rubiáns.
La Archidiócesis de Santiago de Compostela ha incorporado a dos nuevos candidatos al camino hacia el diaconado permanente con la celebración del rito de admisión, presidida por el arzobispo, monseñor Francisco José Prieto Fernández. El acto tuvo lugar en la iglesia parroquial de Santa María de Rubiáns, en Vilagarcía de Arousa, en el marco del encuentro anual de la familia diaconal de Galicia.

Los aspirantes solicitan el rito de admisión después de completar un primer curso propedéutico y mostrar un compromiso firme con la formación integral propia del diaconado, que no es únicamente académica. Se trata de diversas etapas de un discernimiento cada vez más profundo, necesario tanto para la persona que siente la llamada como para la Iglesia, que también necesita su tiempo para conocerlas debidamente.
Con el rito de admisión pasan a ser candidatos y la diócesis los acoge en un proceso intenso de formación humana, espiritual, pastoral y teológica, jalonado por los ritos, debidamente espaciados, del lectorado y el acolitado, y que culminará con la ordenación diaconal. El proceso completo suele prolongarse por cinco años como mínimo, tres de ellos de intenso estudio.
En la diócesis de Santiago hay actualmente siete diáconos permanentes ordenados en activo y otras once personas más en distintas fases de formación y discernimiento.
Una jornada de convivencia para la familia diaconal de Galicia.
La celebración se desarrolló dentro del encuentro anual que reúne a la familia diaconal de las distintas diócesis gallegas. La jornada congregó a 86 participantes, entre diáconos, familiares, sacerdotes acompañantes y personas que se encuentran en proceso de formación.
El encuentro tiene un marcado carácter de convivencia y permite que los miembros de las diferentes diócesis compartan una jornada al año.

San Lorenzo, referente de una vocación basada en el servicio.
La celebración adquirió un significado especial al coincidir con la festividad de san Lorenzo, diácono y mártir. En su intervención, el arzobispo de Santiago situó precisamente el servicio en el centro de la vocación diaconal y recordó el origen de este ministerio en la Iglesia naciente, cuando los apóstoles eligieron a siete hombres para atender las necesidades de la comunidad.
Monseñor Francisco José Prieto subrayó que el servicio no constituye una tarea secundaria, sino que forma parte de la propia misión de Cristo. En este sentido, presentó el diaconado como una llamada a anunciar el Evangelio y, al mismo tiempo, a acercarse a quienes necesitan ayuda, escuchar, acompañar y atender especialmente a los más vulnerables.

El arzobispo invitó a los dos nuevos candidatos a afrontar esta etapa no como la preparación para ocupar una función, sino como un proceso de entrega personal. La formación, señaló, requerirá preparación, disponibilidad, madurez y responsabilidad, pero sobre todo un «corazón de servidor«.
La jornada concluyó con una misa vespertina en la parroquia de A Xunqueira de Vilagarcía, prevista para las siete de la tarde.






